El artículo de hoy no deja de sacarnos una sonrisa. Una de las muchas virtudes que tiene ejercer esta profesión, además de lo bien que se siente ayudar a las personas a alcanzar el verdadero potencial de su vida a través de un estatus legal seguro, es ver cómo triunfa el amor. Estamos hablando de las visas K-1 y K-3, de Prometido/a y de Esposo/a respectivamente.
Pero ¿cuál es más conveniente? Esto va a depender de la situación particular de cada persona. Sigue leyendo nuestro artículo para comprender las diferencias esenciales entre ambas y entender cuál se ajusta mejor a tus necesidades.
¿Qué es la Visa K-1 (Visa de Prometido/a)?
Se trata de la visa que permite que un ciudadano estadounidense traiga a su prometido/a extranjero/a a los Estados Unidos. Es requisito que ambos involucrados en la solicitud sean solteros (o estén legalmente divorciados). Además, antes de que transcurran 90 días desde la llegada del prometido/a, se deben casar.
¿Qué es la Visa K-3 (Visa de Esposo/a)?
Es una herramienta legal diseñada para los cónyuges extranjeros de ciudadanos estadounidenses que ya están legalmente casados. De esta manera, mientras se procesa la petición de una Green Card, se permite al cónyuge ingresar al país.
El propósito principal de esta visa es reunificar familias durante el proceso de residencia permanente. Es requisito un certificado de matrimonio válido y presentar el formulario I-130 (Petición de Familiar Extranjero) previamente.
¿Cuál es la adecuada para ti?
Los beneficios de la K-1 son que el proceso es más directo para parejas no casadas y permite casarse dentro del país, ajustando el estatus sin salir de los Estados Unidos. Por otro lado, la K-3 sólo aplica para parejas ya casadas. El objetivo aquí es reducir el tiempo que una familia está separada.
También se debe considerar que la Visa K-1 es un poco más costosa debido al trámite para ajustar el estatus. Además, tiene una restricción laboral hasta que se obtenga la autorización correspondiente. En cuanto a la visa de esposo, su procesamiento es un poco más complejo debido a la necesidad de la aprobación del Formulario I-130.
Si aún no has podido definir cuál visa es mejor para tu situación, o necesitas ayuda con cualquier parte del proceso, recuerda que puedes contactarte con nuestras oficinas y recibir la opinión de un profesional en la materia con más de 32 años ayudando a parejas.